La notable contracción experimentada por la oferta de carbonato sódico en Europa, tras el cierre definitivo de las instalaciones portuguesas de Povoa, operadas por Solvay y con un potencial de 230.000 toneladas métricas anuales, así como por la reducción de los ratios operativos llevada a cabo por la citada multinacional química belga en su centro fabril de Rosignano (Italia), motivó ...
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